lunes, 12 de diciembre de 2011

LA LONGITUD DE UN CAPRICHO DE ALGODÓN.

La razón se salió de su punto de vista parcial. Sacó del sombrero un conejo que recitaba su alma en versos.
Afuera hay una ciudad de libros, y en cada patio, egoísmos que se están nevando. Saben que la nada es lo último que podrían reconocer. Pero también, que su autoconciencia es el universo.

Un pensamiento se viste de blanco.
Luego, opina...
- Lo único divino es que ya no tiene la forma de un sujeto y un objeto y; por lo tanto, toda su experiencia es incomunicable.
( El vacío, existe, únicamente cuando se lo piensa vinculado con algo. ¡ Entonces debe vivir en una relación ! Yo saldré a buscarlo. Con mi bolsa de fuego. Y, por ahí, hay un edificio azul por donde los árboles planean ).

Lesamieron entra en los contornos de la libertad abriendo muros de aire líquido. Sobre un remo, respira la rigidez genital de lo que olvidan las bocas. Una colección de historias miran aquel lago. Arrugadas, se suben a una carroza todas las bohemias del hombre.

Recuerdo que la enterré un mes de noviembre...